un-arbol-sin-hojas

Las 4 leyes de la Vida:

Primera ley:
“La persona que llega es la persona correcta”, es decir que nadie llega a nuestras vidas por casualidad, todas las personas que nos rodean, que interactúan con nosotros, están allí por algo, para hacernos aprender y avanzar en cada situación.

Segunda ley :
“Lo que sucede es la única cosa que podía haber sucedido”. Nada, pero nada, absolutamente nada de lo que nos sucede en nuestras vidas podría haber sido de otra manera. Ni siquiera el detalle más insignificante. No existe el: “si hubiera hecho tal cosa hubiera sucedido tal otra…”. No. Lo que pasó fue lo único que pudo haber pasado, y tuvo que haber sido así para que aprendamos esa lección y sigamos adelante. Todas y cada una de las situaciones que nos suceden en nuestras vidas son perfectas, aunque nuestra mente y nuestro ego se resistan y no quieran aceptarlo.

Tercera ley:
“Cualquier momento que comience es el momento correcto”. Todo comienza en el momento indicado, ni antes, ni después. Cuando estamos preparados para que algo nuevo empiece en nuestras vidas, es allí cuando comenzará.

Cuarta ley:
“Cuando algo termina, termina”. Simplemente así. Si algo terminó en nuestras vidas, es para nuestra evolución, por lo tanto es mejor dejarlo, seguir adelante y avanzar ya enriquecidos con esa experiencia.

Creo que no es casual que estén leyendo esto, si este texto llegó a nuestras vidas hoy; es porque estamos preparados para entender que ningún copo de nieve cae alguna vez en el lugar equivocado.

(via meinlebeen)

no estoy de acuerdo con la tercera ley:c

(via tengo-penita) Reblogged by tumblr.viewer (via trescientassesentaycincosonrisas)
entreletrasycafeina
Porque quererte es ser isla desierta
y convertirte a ti en tsunami,
es dejarme arrasar
por tan sólo un beso.

Es darte el cuchillo
y dejarte arrancarme la piel
porque con lo que ya dueles,
la herida ni se siente.

Quererte es gritarle a la almohada
a las 3 de la madrugada
y llenarme los pulmones
de tu aroma tóxico.

Es recorrer la ciudad de noche
y encontrarte en los callejones,
porque me huele a peligro,
porque me huele a ti.

Quererte es entregarte mis secretos
envueltos en polvo
por no decirlos hace tanto
y decidir que los guardes
aunque se pierdan en el sótano.

Eso, amor, es quererte.
Caminar hacia el ojo del tornado,
sólo porque el viento me ha dicho
que ahí me estás esperando.
Quererte, Entre letras y cafeína (via entreletrasycafeina)